
El pasado 6 de Febrero me planté en una gris París para la función de matinée de Francesca da Rimini en Opéra Bastille.
El atractivo de era asistir a una función de una ópera poco representada y el regreso de Roberto Alagna a la ONP después de cerca de 6 años. Las funciones liceísitcas de Carmen, con Alagna como Don José, que confirmaron el buen estado vocal del tenor me animaron a comprar una entrada.
Ni que decir tiene que la expectativas entre el público eran grandes, con apenas butacas libres. Por eso no me extrañó que el público aplaudiera la entrada en escena de Roberto Alagna al final del primer acto, la Bastille paraecía el Metropolitan.
Svetla Vassileva me pareció una buena Francesca que aguantó muy bien el pesado y largo papel.
Roberto Alagna, como Paolo il bello, pletórico, entusiasmo al público parisino y es que los pasados problemas vocales están olvidados. Será muy interesante verle la temporada próxima como Maurizio de Sassonia en Adriana Lecouvreur.
Ambos estuvieron muy bienn el tercer acto. Veamos a Svetla Vassileva y a Roberto Alagna en una escena del tercer acto. El más interesante desde el punto de vista vocal, al menos a mí me lo pareció.
George Gagnidze, como Giovanni Lo Sciancato, a quien hemos visto recientemente en el GTL en Pagliacci, me convenció más como actor que como cantante.
La orquesta consiguió definir la densa música de Zandonai y no sonó borrosa bajo la dirección de Daniel Oren.
La producción de Giancarlo del Monaco reflejó muy la atmósfera de la ópera, basada en una obra de D’Annunzio. Cosechó un gran aplauso al alzarse el telón del primer acto.
Ver Francesca da Rimini, ONP, primeras impresiones.
